domingo, 1 de septiembre de 2013

Mal intento de magia negra


Fué en el 2008 que intenté hacer mi primer cosplay, me había decidido por Takuto de Full Moon Wo Sagashite, hacía un año había visto la serie y me pareció bastante bella, siempre me han llamado la atención  las historias cortavenas, pero fuera de eso el diseño de personajes de este anime siempre me llamó la atención y creí que sería genial hacer un cosplay de ella. A decir verdad nunca fuí fanático de los personajes re-machos de pelo en pecho de esos que podrían tomarse una botella de cerveza entera hasta sudando después de levantar pesas y que son capaces de bañarse con una piedra en lugar de jabón y aguantar el dolor con tal de demostrar su condición de juega de Schuartzenegger. Por cosas como esas es que Takuto me llamó la atención, siempre lo admiré no solo por ser un personaje de carácter fuerte pero con corazón, sino también porque algunas de sus poses y expresiones me parecen divertidas aunque no son muchas.

Fué así como en una semana cuando salía después de clases decidí salir a buscar materiales para hacerlo, y una de las primeras ideas que tuve fué ir a una tienda de telas y buscar la tela ideal para la parte por la que quería empezar que era la camisa, por su sencillez creí que sería la parte más fácil de hacer. fué así como después del almuerzo en la U y sin más clases por el resto del día fuí a almorzar al mall e inmediatamente me encontré una tienda de ropa que también vendía telas, ahí no tuve casi ninguna dificultad, llegué a la tienda y empecé a buscar telas negras que se parecieran a la de la camiseta que yo andaba puesta para garantizar que estuviera cómodo, toqué con los dedos otras que parecían papel y otras que se sentían como teflón al tacto hasta que por fin dí con la tela punto, era simplemente perfecta, no lo pensé dos veces y sin pensarlo mucho llevé dos metros, sabía que no iba a necesitar mucha así que me ahorré la molestia de decirle a la vendedora la incómoda verdad lo que iba a hacer con ella así que me fuí feliz con mi nuevo trapo.

Finalmente llegué a mi casa, me encerré en mi cuarto y saqué de la ruidosa bolsa con la tela que necesitaba pero ya tenía detrás de mí un fracaso por el que pasé esa misma tarde: ¡No tenía aguja ni hilo! Obviamente ni tenía dinero para una máquina de coser y fué entonces como al día siguiente cuando tenía clases en la tarde decidí hacer una escala en una pasamanería donde finalmente conseguí un juego de agujas e hilo negro. Después de recordar todo lo que ví de Full Moon supe que nunca sabría si la línea blanca de la camiseta era un zipper o simplemente una decoración, pero por las dudas compré una tira blanca de un material que más o menos es un acercamiento textil a esas tiras que usan para ponerle a los regalos.

Ahora sí, una vez más regreso a mi casa con mis nuevos "juguetes" y cuando saqué todo decidí aplicar algunos conceptos básicos que aprendí hacía algunos años cuando intenté remendar uno de mis suéters favoritos que ya parecía un queso suizo. Enhebrar hilo: ¡Listo! Dos pedazos de tela para practicar: ¡Listo! Comencé a hacer zig-zag con la aguja luego de años de haber aprendido que espacios grandes entre costuras no sostienen ni una pluma, entonces decidí hacer costuras más cerradas, por lo que mi primer experimento funcionó, con lo que seguí con todo el entusiasmo hasta que como siempre mi mamá me llamó por enésima vez a comer todavía después de todos los "ya voy" que le había estado repitiendo finalmente tuve que dejar mi trabajo a medias e ir a meterme los cucharazos que el cuerpo pide todos los días antes de volver a mi cuarto a continuar con mi hasta ahora exitoso experimento.

No recuerdo exactamente si fué al día siguiente, pero no muy lejos a ese día decidí que se habían acabado los ensayos y que era hora de comenzar a construir, con solo tomar dos pedazos de tela ya me creía listo, así que con algunos alfileres que había comprado hacía poco y un pilot negro tomé un poco de papel canson que me sobró de un trabajo de la U y con una de mis camisetas la trazé y le quité algunos elementos para hacer un chaleco base al que más tarde le añadiría unas mangas y un cuello de tortuga que al final nunca le añadí.¡Había hecho mi primer (y único) patrón! Era hora de pasar a la tela, no sin antes pasar por la confusión de las arrugas, esas que con solo correr la tela un centímetro ya se pasean en toda la tela y no deja y para cuando ya uno se da cuenta el patrón queda desprolijo, así que de inmediato cambié a una estrategia más sencilla: La camisa directo sobre la tela, cosa que esta vez fuicionó mejor, los alfileres se pegaron mejor y se acabaron los resbalones, finalmente pude no solo hacer el primer molde sino también el segundo, por fin tenía dos piezas para unir.

Fué así como ese gran avance mantuvo despiertas mis ganas de avanzar hasta ver el cosplay terminado, y no lo digo literalmente, pues pasé casi hasta las 4 de la madrugada cosiendo todo el chaleco base y no quería descansar hasta que todas las uniones estuvieran cosidas de modo que pudiera probármelo. OK, no salió bien a la primera, mi enorme cabezota no lograba pasar por el diminuto cuello y los brazos sentía que se sofocaban dentro de esos microscópicos orificios. ¿Acaso hice algo malo? Como siempre confié en la gente que está al otro lado de la pantalla y pregunté en un foro qué me pudo haber salido mal y esto fué lo que me dijeron:

"Corte un centímetro más a la camisa para que al agarrar la forma no cambie el tamaño" (O algo así)

Fué así como llegó otra trasnochada repitiendo el mismo procedimiento pero con el paso extra que me había recomendado, el negro del cielo que veía a través de mi cortina se estaba tornando celeste, pero esta vez la prueba fué un éxito, unas horas menos de sueño finalmente han sido recompensadas, por primera vez en mi vida había hecho algo que podía posarse sobre mi cuerpo, pero sin darme cuenta no había nada que celebrar, aún quedaba hacer las mangas y me estaba quedando sin tela.

Curiosamente un tiempo después por una sensación extraña de indecisión que no puedo explicar decidí volver a la misma tienda de telas y quise no comprar la misma, sino probar otro material, uno más esponjoso que perfectamente podría haber sido una de esas cobijas con las que duermo en una noche fría, irónicamente a pesar de que ya había probado con un chaleco base con la tela anterior que parecía estarse agujereando comencé a poner en práctica mi costura de mangas con esta tan gruesa pero flexible haciendo otro chaleco base y esta vez llevándolo al siguiente nivel... ¡Pésimo error! No solo fué un error basarme en un trapecio para hacer la manga larga, también me equivoqué al hacerlo con el chaleco base ya terminado, con lo que fué imposible coserla y darle la forma.

Era el inicio de un corto pero penoso tiempo de frustración y casi resignación donde no faltaría mucho para pasar al plan B.

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