OK, no fué eso precisamente lo que me dijeron cuando les pregunté si podían hacerme mi traje de Takuto, sin embargo algunas palabras me dieron algunas pistas de que esa fué su pobre excusa para no hacerme el traje aunque tuviera todo el dinero del mundo en mi billetera, pero no nos adelantemos a los hechos, mejor vamos en orden. De una vez les alcaro que no soy homofóbico, defiendo los derechos de las personas LGBT hasta la muerte, es solo que percibía que ese sentimiento negativo hacia esa tendencia shoujo me perseguiría desde entonces sumándole los prejuicios que tienen las mismas características del traje que quería hacer y a veces hasta contra el "yo" entusiasta de la costura, pero eso ya se los contaré en otras entradas.
Aún no manejaba la jerga cosplay así que no sabía lo que era un cosmaker y mucho menos un propmaker, la cosa es que después de casi descartar la posibilidad de hacerme yo mi propio cosplay a mano cuando lo único que tenía era un set de agujas y un par de hilos blanco y negro casi que olvidé mi cosplay por un tiempo, no era resentimiento ni nada por el estilo, simplemente mi déficit atencional me tenía concentrado en otras cosas como la universidad, lugar por el que ya cursaba mi segundo año y de donde venía saliendo ya para regresar a mi casa no sin antes hacer una pequeña escala en el mall que consideraba mi segundo hogar después de ya un año de comprar mis inciensos favoritos y hacerme amigo de la señora del restaurante caribeño donde iba a almorzar que parecía como una segunda madre para mí, la cosa es que ahí la espera para el bus a casa era de 15 minutos, así que quise entrar para caminar un rato a pesar de que ya casi no había nada que ver porque muchos locales estaban vacíos, cosa que probablemente me hizo notar varias cosas que no sabía que estaban allí, una de ellas sin que yo lo supiera despertó de nuevo mi interés en el cosplay como si fuera un desayuno en la cama: ¡Un anuncio!
No era un anuncio cualquiera, era un anuncio de la tienda de disfraces del mall que tenía entre ellos varios atuendos que iban desde el de un simple payaso un poco menos elegante que esos que inflan globos en las fiestas infantiles hasta el de una sexy y colorida Supergirl, pero nada de eso me llamó más la atención que una nube de colores llamativos (amarillo con ojo según recuerdo) que decían 4 palabras que activaron las alarmas en mi cerebro: "¡¡LE CONFECCIONAMOS SU DISFRAZ!!"
Mi reacción no pudo haber sido otra, mis ojos de repente se convirtieron en esas bolinchas que tiraba por mi pista de Hot Wheels que brillaban como si fueran de vidrio, obviamente no quería sacar conclusiones apuradas, simplemente cuando volví a mi casa imprimí una imagen de Takuto de cuerpo entero y al día siguiente volví a hacer escala en el mismo lugar y con toda la emoción del mundo subí las gradas hasta el segundo piso y fuí directo al mostrador a decirle a la vendedora:
- Yo: "Buenas, leí que aquí hacen disfraces, ¿Cierto?"
- Vendedora: "¡Sí!"
- Y: "OK, me gustaría saber si puede hacerme uno de Takuto de Full Moon wo Sagashite, este es él" *Le enseño la imagen*
- V: *Llama a su mamá* "¡Mamá! Dice este muchacho que si podemos hacerle este disfraz"
Y entonces entra la señora a escena:
- Señora: "A ver, ¿Qué ocupaba muchacho?"
- Y: "Vea señora, necesito saber si me pueden hacer un disfraz de Takuto de Full Moon wo Sagashite"
- S: "Bueno depende, si no es muy complicado..."
- Y: "Bueno, más o menos, pero no es necesario que me lo haga todo, solo algunas partes" *Le enseño la imagen*
- S: "Ah OK, es como tipo Sportacus"
- Y: "Sí, más o menos"
- S: "OK, digamos, el pantalón, los zapatos y el gorro los puede hacer usted ¿Verdad?"
- Y: "Sí, si ustedes pueden hacer la camisa y ell abrigo bien, sino solo háganme la camisa, eso sí quiero saber cuánto cuesta"
- S: "Bueno hagamos una cosa, ahora más tarde voy a hablar con la costurera y cualquier cosa deme su número y lo llamo"
- Y: "OK"
Por fin parecía que dí en el clavo y mi día había sido alegrado porque creí que mi espera había terminado, estaba tan entusiasmado y tan impaciente que esa misma noche llamé y llamé a la tienda sin recibir respuesta alguna pero bueno, estaba mu optimista de que me darían una respuesta y así permanecí hasta la hora en que me acosté. Aldía siguiente me levanté tarde sin necesidad de madrugar, pues mi clase era en la noche y no tenía casi ningún apuro, fué así como almorcé y antes de irme encendí mi celular que me notificó de un mensaje que habían dejado en mi contestadora, de inmediato marqué el número de mi casillero de voz reportándome que tenía un mensaje nuevo y al apretar la tecla y escuchar la voz de la grabación del ICEVOZ y el tono apareció este mensaje:
"Buenas Mauricio, lo llamo de la tienda de disfraces, era solo para decirle que tenemos problemas para hacer su disfraz de Takuto, así que tengo que decirle que no"
No contento con eso nuevamente en ruta a mi universidad hice una escala en la tienda para pedir explicaciones y al mismo tiempo "despedirme" de ellos porque sinceramente ya no quería volver a verlos nunca más en mi vida, cosa que no tenía nada de personal hasta después de que volví a subir las gradas hacia la tienda y me explicaron esto:
- Yo: "Bueno, ¿Y qué pasó que no me lo pudieron hacer?"
- Señora: "Lo que pasa es que la camisa es cortita"
- Y: "¿Acaso le parece poco masculino eso?"
- S: "Sí, aunque..." (No recuerdo exactamente las razones)
Y asi con toda la frustración del mundo en mi rostro volví a bajar las gradas para cojer mi bus rumbo a la universidad, ¿Cómo diablos me pudieron negar un traje por una tontera como esa? Pensaba yo entonces conciente de que debía mantener el ánimo pues estaba a punto de enrumbarme a una clase de la que volvería casi antes de la media noche, pero una jugada cruel del destino puso frente a mi rostro el susodicho anuncio que mencioné al principio de esta entrada junto con la nube mentirosa que decía que confeccionaban disfraces, no voy a mentirles, quería aprovechar la hernia hiatal que aún no me diagnosticaban para vomitármele encima o pegarle una patada a ese rótulo, nunca en mi vida me había sentido tan engañado por un anuncio y menos por el de una tienda de disfraces supuestamente seria en la que yo creí que eran profesionales y me acababan de demostrar que no, pero bueno, no podía, estaba en un lugar público y no quería que me acusaran de vandalismo, así que en cuanto pude me descargué por los foros.
Y mientras las palabras de la señora (que ya no quería decirle así sino algo no tan elegante) se pegaban a mi cerebro como pelotas de velcro, mis ganas de hacer cosply se alejaban de mí, a veces no quería ni oir hablar del personaje, mi entusiasmo por hacer ese cosplay algún día volvería, pero claro no sería pronto, necesitaba tiempo para reponerme de la frustracion antes de pasar al plan C.

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